Buscamos sentirnos realizados, “hechos”, creemos que encontraremos ese instante donde todo cobre sentido, y en esa constante espera nos perdemos. Nos perdemos del presente, lo único que existe, imaginando y fantaseando un futuro que nos dé la clave, la seguridad de sentir que somos suficiente. Y sin darnos cuenta, ese círculo de pensamiento nos atrapa en una virtualidad que nos saca del presente y por tanto de la vida.
Sentimos ansiedad imaginando algo que está lejos, mucho más adelante, no ahora, después. Y es ahí donde sentimos una carencia, creyendo que más adelante llenaremos ese vacío.
En la creación y en la creatividad nos pasa lo mismo. Tenemos ideas, fantaseamos e imaginamos, y es que la base de la creatividad es hilar de una manera diferente lo ya conocido. Si nos dejamos llevar por esa sensación de falta, se nos vuelve en contra nuestro propio don. Pretendemos crear “fantaseando” el futuro, cuando crear no es otra cosa que habitar el presente.
M.A, La Profetisa