Por todas partes se escucha la misma cantinela: revolución, revolución y revolución. Pero la revolución no tiene que ver con romper nada, sino con poner algo de manifiesto. Si perdemos el tiempo pensando en aquello a lo que estamos atacando, acabaremos negativamente condicionados por ello. Tenemos que descubrir cual es nuestra pasión y expresarla. Tenemos que vivir nuestra vida. Marxs nos enseña a culpar a la sociedad por nuestras debilidades, Freud nos enseña a culpar a nuestros padres y la astrología nos enseña a culpar al universo. Pero el único lugar donde debemos buscar un culpable está en nuestro interior, porque no tuvimos las agallas necesarias de asumir y actualizar, durante la luna llena, todo nuestro potencial.

En busca de la felicidad, Mitología y transformación personal.
Joseph Campbell