
Consultorio Artístico – Oráculo Refranero
Dispositivo performativo relacional 1:1
Duración variable
2026
AcuerpaR – Acción Spring(t) IX Congreso de Arte de Acción.
Facultad de Bellas Artes, Universidad Complutense de Madrid.
Consultorio Artístico: Oráculo Refranero es un dispositivo performativo relacional en formato uno a uno. Se activa a partir del Oráculo Refranero, una obra desarrollada por la artista consistente en un mazo de cien cartas, cada una portadora de un refrán de la tradición popular, especialmente seleccionados y editados como archivo cultural activable. En el contexto del congreso, esta obra adopta la forma de un consultorio artístico performativo, proponiendo una poética de la transducción del refrán —lenguaje fijo y colectivo— hacia un dispositivo oracular relacional y situado.
El refrán, como forma breve de la oralidad popular, condensa memoria cultural, experiencia colectiva y transmisión intergeneracional. Habitualmente funciona como un enunciado cerrado, asociado a una enseñanza, advertencia o norma de conducta. En esta acción, el refrán es desplazado de su función habitual y reactivado como respuesta oracular: no afirma, sino que abre; no enseña, sino que interroga; no clausura sentido, sino que lo pone en circulación. El pasaje de refrán a oráculo implica una traslación del lenguaje y un cambio de estatuto simbólico, donde el sentido deja de ser estable para volverse contingente y situado.
El acto oracular consiste en la activación del mazo y la lectura de un refrán como respuesta, acompañada de una breve lectura performativa que no busca interpretar por el consultante, sino habilitar un espacio de resonancia. La interpretación no está cerrada: se co-crea en el encuentro, se sostiene en la ambigüedad y se inscribe en la memoria de lo experiencial. El sentido no preexiste al acto, sino que emerge de la relación.
Consultorio Artístico: Oráculo Refranero se sitúa en la intersección entre traslaciones del lenguaje, memoria de lo experiencial y construcciones de relato en acto. La acción propone pensar el archivo cultural no como un conjunto de formas fijas, sino como un territorio vivo que se reactiva a través de la presencia, la escucha y el encuentro, reivindicando la potencia simbólica de lo mínimo y la dimensión relacional del lenguaje.