El dilema no es ¿religión o no religión?, sino ¿qué tipo de religión? ¿Es algo que fomenta el desarrollo humano, los poderes humanos específicos, o que los paraliza? Por ello, nuestra actitud religiosa puede considerarse un aspecto de nuestra estructura de carácter, porque somos aquello a lo que nos consagramos, y a lo que nos consagramos es lo que motiva nuestra conducta.
Tener o Ser.
Erich Fromm